La reducción de la tarifa de energía eléctrica, anunciada por el Gobierno anterior, aún no se concreta. Pese a la incorporación de centrales hidroeléctricas nuevas, el costo promedio del kilovatio hora (kW/h) en este año será USD 0,0926, cuando según el Plan Maestro de Electricidad del 2013 se proyectaba en USD 0,0619.

La tarifa promedio de este año es la misma que se aplicó el año pasado. La explicación de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel) es que los costos para la provisión del servicio no variaron de manera significativa.

Lo anterior ocurre pese a que cinco de las ocho centrales hidroeléctricas nuevas, consideradas emblemáticas, ya están funcionando. Entre diciembre y enero pasado se incorporaron Delsitanisagua y Minas-San Francisco. Manduriacu, Sopladora, y Coca-Codo Sinclair empezaron a operar entre el 2015 y 2016. Mientras que Toachi-Pilatón, Mazar-Dudas y Quijos se encuentran pendientes.

Con esta infraestructura, Ecuador tiene ahora una capacidad mayor para generar este recurso. Según el Viceministerio de Electricidad, se dispone de una potencia efectiva total de 7 018 megavatios (MW).

Pero la mayor oferta de energía eléctrica no ha influido en los costos de producción y tampoco se ha reflejado en una reducción de tarifas.

Gabriel Salazar, director de la Arconel, explicó que si bien las hidroeléctricas no consumen combustibles para generar este recurso, se deben cubrir otros rubros. Entre ellos, la inversión en obra civil, carreteras, diques, casa de máquinas. “La energía renovable tiene ventajas, pero no es gratis”. En la construcción de las nuevas centrales, el Fisco ha invertido hasta ahora USD 5 600 millones, según el Viceministerio. Estas inversiones son de largo aliento. Solo en el caso de Toachi-Pilatón, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) obtuvo de parte del Banco del Afiliado (Biess) un crédito a 20 años plazo.

Otros factores que han intervenido para mantener la misma tarifa en este año son la demanda y los costos fijos. Entre el 2017 y el 2018 hubo un aumento de la demanda de energía, de 4,1% y de 5% en potencia instalada. Y para este año se estima que el crecimiento sea del mismo orden.

En este sentido, la Arconel sostuvo que el ingreso de las centrales hidroeléctricas ha permitido que las tarifas no suban al doble o al triple. El ingreso de las nuevas centrales representa también un incremento de los costos fijos del sistema, pues se deben cubrir los rubros de administración, operación y mantenimiento de estas instalaciones.

Pese a esto, el Gobierno enfatizó que el país tiene una las tarifas residenciales más bajas de la región. Para este sector es 10 centavos, ligeramente por encima del promedio general de nueve centavos, que incluye industrias y otros sectores.

En promedio, solo la generación de energía con las diferentes fuentes (hidroeléctrica, térmica, eólica, solares) cuesta 3 centavos por kilovatio-hora. Este monto no incluye los costos de transmisión, distribución ni los rubros correspondientes a la inversión realizada para la construcción de las centrales hidroeléctricas.

Si se toman en cuenta todos estos aspectos, la tarifa promedio “real” de producción de energía sería de 15 centavos cada kW/h, precisó Eduardo Rosero, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Energías Renovables y Eficiencias Energéticas. Por ello, si se bajan las tarifas, el Estado debería cubrir el déficit en el costo, consideró el especialista.

Fuente: El Comercio