Son las siete de la noche de un domingo, llueve en Bogotá y en un conocido restaurante del norte de la ciudad solo hay un cliente.

Sin embargo, el movimiento del personal del lugar no cesa y desde la cocina salen órdenes cada cinco o diez minutos.

¿La razón? Motociclistas y ciclistas con enormes mochilas naranjas con forma de caja llegan hasta allí para recoger esos pedidos y llevarlos a su destino final.

Son los repartidores de Rappi, una compañía dedicada al negocio de los envíos (o “domicilios”, como les dicen en Colombia) que en sus pocos años de vida ha crecido a niveles insospechados.

La empresa fundada a mediados de 2015 en Bogotá ya opera en 27 ciudades de 6 países de América Latina.

Por si fuera poco, en septiembre del 2018, Rappi logró convertirse en el segundo “Unicornio” de Colombia (después de Lifemiles, de Avianca), al hacerse merecedora de la mitológica denominación de Silicon Valley para los emprendimientos tecnológicos que logran una valoración de al menos US$1.000 millones

Sin embargo, a pesar de este vertiginoso crecimiento, Rappi no está libre de críticas.

De hecho, en octubre, decenas de repartidores de la empresa (rappitenderos) realizaron una protesta en Bogotá reclamando mayores ganancias y garantías laborales, algo que también ha sucedido en otros países como Argentina o México.

“Pide lo que quieras”

Por lo pronto, la clave del éxito de esta empresa colombiana parece relativamente simple: con Rappi no solo se puede ordenar comidas de un restaurante en un día lluvioso, los rappitenderos también entregan dinero en efectivo a domicilio, pagan facturas, llevan paquetes de un lugar a otro e incluso hacen el mercado de la semana.

Desde la plataforma, que funciona en la web y en teléfonos móviles, también es posible comprar ropa de diferentes marcas o pedir el iPhone X con entrega el mismo día.

En Bogotá se escucha con frecuencia que la gente se refiera a Rappi como el “Amazon de Colombia”, en alusión a la gigante estadounidense de las ventas en línea que puede enviar a domicilio casi cualquier cosa.

Pero la empresa ha señalado en numerosas ocasiones que su modelo de negocio es muy distinto.

“Hoy, el tiempo que alguien gastaba en ir al supermercado lo puede dedicar a estar en familia; o las horas que debía esperar una persona entre trancones para ir a comprar un regalo, las puede invertir en otras actividades y dejar estas cosas en manos de Rappi”, le explicó un vocero de la empresa a BBC Mundo.

Y la compañía destaca que gracias a su opción “Pide lo que quieras” ha logrado conocer con mayor precisión los hábitos de consumo de sus usuarios y así mejorar su oferta.

“Hemos buscado sorprender a las personas al entender sus necesidades y llegar con una oferta muy robusta de productos y servicios para pasar de ser una aplicación más a su aliado en el día a día”, resalta la compañía.

Rappi en cifras

Por lo pronto, la plataforma ya está presente -con diferentes niveles de éxito y servicios- en Colombia, Argentina, Brasil, Chile, México y UruguayAdemás, anunció que está por iniciar operaciones en Perú.

En total, Rappi cuenta con 1.500 empleados y 25.000 repartidores en los países donde tiene presencia y las estimaciones señalan que solo en Colombia tiene 13 millones de usuarios.

Entre otros logros, la empresa resalta que fue una de las plataformas que más rápido llegó a atender 200.000 pedidos diarios, superando a iniciativas similares de Estados Unidos como Postmates y DoorDash.

Y en su última ronda de inversión, un fondo de capitales que antes apostó por Google y Whatsapp decidió inyectar US$200 millones a favor de la compañía.

Fue así que la compañía logró la valoración de más de US$1.000 millones que le garantizó convertirse en el Unicornio número 11 de toda América Latina (de 270 en todo el mundo) y ser además reconocida como el emprendimiento más exitoso de Colombia.

No en balde, en su país de origen, Rappi es el líder indiscutible del mercado de domicilios.

Aunque en México y Brasil la competencia es más fuerte por la presencia de otras empresas como Uber Eats o Glovo.

Mientras que la argentina Mercado Libre, con presencia en 18 países, es el dominador del comercio electrónico de la región.

Eso, sin embargo, podría cambiar si se materializan las ambiciones de los fundadores de Rappi.

En una conferencia en la que habló de los orígenes de la empresa, Simón Borrero, uno de los tres millenials fundadores de la compañía, declaró que el objetivo de la plataforma es tener “un rappitendero en cada esquina en cada ciudad de Latinoamérica“.

Fuente: BBC

En Ecuador, también existe el servicio de Uber Eats, Glovo y Domicilios.com, pero una posible llegada de Rappi y sus servicios mejorarían notablemente la demanda, además que Rappi ofrece más que las empresas mencionadas.