Las ventas de vehículos usados descendieron entre un 20% y 40% el año pasado, según comerciantes que participan en las ferias de Quito, Guayaquil y Ambato. Incluso, en los autos de alto cilindraje la disminución fue de hasta el 80%.

Para salir del ‘stock’, los vendedores optaron por bajar los precios de los automotores. La reducción en las tres marcas más comerciales (Chevrolet, Hyundai y Kia) fue de USD 1 000 y 2 000, según el modelo. Propietarios de patios de carros usados y seminuevos coinciden en que uno de los factores que afectó el mercado fue una mayor oferta de modelos nuevos de vehículos chinos a mejor precio. “La gente ve un carro chino nuevo en USD 15 000 y lo compra. Ahí está nuestra competencia”, aseguró Galo Cerezo, propietario del patio C Motor, ubicado en Guayaquil.

Ese movimiento en la oferta automotriz ha provocado, según él, que comercializadoras como Chevrolet y Kia compitan por más compradores de autos nuevos y bajen precios. Los vehículos livianos nuevos de origen chino como Great Wall, Chery, Jac, Changan Motors, Zotye, Foton, DFSK, FAW ganaron cinco puntos de participación el año pasado respecto al 2017.

Cerezo explica que su promedio de venta mensual era de 8 carros, pero desde finales del año pasado cambió. “Vendí uno en diciembre; en enero igual, solo un carro”, precisó.

Andrés Villacís, del patio Auto Álvarez, dice que en relación al 2017, el año pasado facturó 50% menos. Además, a la explanada de Mucho Lote 1 en Guayaquil ingresan cada domingo 100 carros menos desde este año, comparado al flujo habitual que hubo en el 2018 cuando se mantuvo entre 1 300 a 1 200 vehículos semanales. El administrador de la feria, Oswaldo Tutivén, aseguró que diciembre del año pasado fue uno de los meses más bajos que han tenido desde el 2010, cuando empezaron a funcionar. “El domingo 30 tuve solo 180 carros de venta”, recuerda.

Una baja de precios se dio en los modelos de mayor cilindraje como la Ford 150 o Ford Expedition. Por ejemplo, una camioneta Chevrolet Dimax año 2012, de 2 400 centímetros cúbicos (cm3) se vendía hasta el año pasado en USD 18 000. Ahora su precio es de USD 16 000 y negociable. El modelo Ford 150 doble cabina año 2010 tiene una reducción de USD 6 000. A inicios del 2018 “se la vendía en 24 000, ahora yo pido 18 000”, dijo el propietario del patio C Motor.

Esta situación se debe a que la demanda de estos automotores viene cayendo los últimos años y se agudizó a mediados del 2018, ya que los vehículos de más de 2 500 centímetros cúbicos (cm3) y con más de cinco años de antigüedad empezaron a pagar desde este año el impuesto ambiental de manera íntegra. Los vendedores proyectan una drástica caída en la demanda de estos vehículos, por lo que apostarán a comercializar vehículos pequeños y de menor capacidad en su motor.

El impuesto ambiental o verde entró en vigor en el 2012 y no tiene fines fiscales, sino evitar la contaminación. Una Ford Expedition del 2009 de 5 400 (cm3) pagará USD 1 433 este año por el tributo, el doble respecto al año pasado. Leonardo Zapata, vicepresidente de la Asociación de comerciantes de vehículos del Distrito Metropolitano del Sur, indicó que durante los primeros meses del año pasado registraron una mejoría en las ventas de autos, pero en la última parte del 2018 la comercialización cayó en un 50%.

Según datos de la Asociación de Comerciantes de Autos Usados de Tungurahua, la inestabilidad económica que afronta el país, sumado al incremento del precio de los combustibles hizo que las ventas del 2018 se redujeran en un 30%. A inicios de este año la facturación cayó en un 50%. Joel Sánchez, presidente de la Asociación de Autos Usados de Tungurahua, explica que en enero del 2018 se vendieron 400 autos semanales, en la actualidad solo son 200. La caída de las ventas ocurrió también por las ventajas de financiamiento que ofrecen las concesionarias, especialmente a través de cooperativas. Los precios de los autos nuevos bajaron 20% y, en consecuencia, los de usados también se reducen, dijo Sánchez. Rodrigo Amores vende autos de segunda mano desde hace 17 años. En este año sus ventas bajaron 50%. Dice que para poder seguir en el mercado deberá bajar precios.

Fuente: El Comercio